
RAVIOLIS
DE PIÑA Y COCO EN INFUSIÓN DE AZAFRÁN
CON CUBALIBRE SÓLIDO Y DULCE REBOZUELOS
Elaboración
piña
Cortaremos la piña en
el cortafiambres con el número 1, necesitando
30 láminas. Introduciremos en una olla todos los
ingredientes hasta darles el primer hervor, bajaremos
el fuego, cociendolo 3 minutos, retiraremos y taparemos
con papel de aluminio herméticamente poniendo
encima la tapa de la olla, infusionaremos durante 30
minutos y enfriaremos en cámara (4º-6º)
durante 12 horas como mínimo.
Elaboración
coco
Pondremos a fuego el coco junto
con el azúcar, la gelatina en remojo en agua fría
y cuando esté blanda la agregaremos al coco y
retiraremos. Juntaremos de arriba hacia abajo con la
nata semimontada muy suavemente. Enfriaremos en una manga
de pastelería desechable.
Elaboración
dulce rebozuelos
Raspando el pie de tierra de
los rebozuelos, lavándolos, escurriéndolos
y secando, cortaremos con las manos “a gajos”,
los pondremos junto con el agua, el zumo de melocotón
y el azúcar dejando cocer hasta que las setas
se ablanden y quede como una semi-compota (15 a 20 minutos
aprox).
Elaboración
cubalibre
Flambearemos
el ron junto a los azúcares. Cuando se apague
el fuego del alcohol agregaremos la gelatina remojada
y la Coca-Cola, inclinando
el vaso intentando perder el menos carbónico posible.
Reservaremos en la nevera hasta que esté sólido.
Terminación
Estiraremos en la mesa de trabajo
las láminas de piña, pondremos una “nuez” de
mus de coco en el centro y envolveremos. Cortaremos a
dados pequeños el cubalibre sólido y sobre
cada ravioli colocaremos un trozo de dulce rebozuelo.
Delante del cliente, agregaremos en una jarrita la infusión
de piña y azafrán.
Filosofía
La cantharelus
cibarius está en “cabeza de pelotón” del
tour de los postres, se quiere contrastar el dulce y
textura de la seta con sus aromas a melocotón
y la acidez de la piña, y el sabor exótico
del coco. Al hacer el formato “ravioli” conseguimos
una explosión de sabor en boca que curiosamente
gusta hasta a los menos aficionados al coco. Un guiño
divertido hace el cubata sólido, acompañando
todo lo caribeño, limpiando y refrescando las
papilas gustativas con la infusión de piña
y azafrán.